Ante todo, mucha calma. La celulitis es normal, a pesar de que los cánones de belleza actuales parezcan decirnos lo contrario. Lo primero de todo es saber que en el cuerpo de la mujer la aparición de celulitis es totalmente habitual después de la pubertad. Esto se debe a que la grasa de las mujeres se distribuye generalmente en los muslos, las caderas y los glúteos: las áreas comunes para la celulitis. A medida que envejecemos y vamos perdiendo elasticidad en la piel, la celulitis se va haciendo más evidente y puede aparecer en más zonas.

Que sea normal y que debamos aceptarla no quiere decir que no tengamos que cuidarnos, sobre todo porque la celulitis, como veremos ahora, puede ir a peor y puede que nos esté avisando de que algunos de nuestros hábitos no están siendo todo lo saludables que deberían ser.

¿Qué es la celulitis?

Celulitis es el nombre que se da a los depósitos irregulares de grasa que, sobre todo, las mujeres tienden a acumular alrededor de las caderas, el vientre, los muslos y brazos. Tiene apariencia de piel de naranja y suele empezar a formarse durante la pubertad, pero no siempre se hace evidente a esa edad. Es exactamente igual a otras acumulaciones de grasa del cuerpo, es decir, es grasa subcutánea, localizada debajo de la piel. Se localiza entre los cordones conectivos fibrosos que sujetan la piel y el músculo subyacente. A medida que las células grasas se acumulan, estas empujan hacia arriba contra la piel, mientras que los cordones largos y duros tiran hacia abajo. Esto crea una superficie irregular u hoyuelos.

¿Qué causa la aparición de celulitis?

Las causas pueden ser muy variadas o más bien podemos decir que lo que provoca la celulitis son la interacción de varios factores.
Por un lado los factores hereditarios son indiscutibles. El tipo de piel, la tendencia natural que tiene nuestro metabolismo, tiene un componente fuertemente hereditario.
Por otro lado la causa principal es hormonal. La celulitis suele aparecer durante la pubertad. En este momento los cambios hormonales provocan una mayor acumulación de grasa lo que provoca una circulación deficiente y la aparición de los temidos hoyuelos.
Por último el estilo de vida es fundamental. La falta de ejercicio físico, una alimentación demasiado rica en grasas y fritos y sobre todo una falta de hidratación y elasticidad en tu piel puede agravar bastante la apariencia de las zonas con celulitis.

¿Qué consecuencias puede tener?

El problema puede venir cuando existe retención de líquidos y la consecuencia es que la zona se hincha por falta de drenaje. Las fibras se endurecen y el metabolismo se dificulta, agravando la piel de naranja. Si ganamos peso o tenemos una vida demasiado sedentaria, la celulitis puede agravarse e incluso puede llegar a ser dolorosa y sentir la zona caliente. Por eso, es importante cuidarse.

¿Qué podemos hacer para combatirla y mejorarla?

Hay 3 factores fundamentales para mejorar la celulitis y no vivirla como algo negativo en nuestro cuerpo sino como algo totalmente normal, que no nos impida sentirnos bien con nosotras mismas.
El primero de ellos es la alimentación: En todos nuestros consejos os lo recordamos, todo lo que comes y bebes se refleja en nuestra piel. Tanto en la piel del rostro, como en la del resto del cuerpo. Por eso, una alimentación rica en frutas y verduras y baja en grasas saturadas es tu gran aliada. Además beber mucha agua es fundamental para reducir la retención de líquidos y conseguir una mejor apariencia de tu piel que gana en elasticidad. Enemigos: el alcohol y los dulces. ¿no te ha pasado que después de pasarte con alguna de estas dos cosas sientes tus piernas más pesadas? Todo lo que dificulta la circulación hace que la celulitis aumente.

Otro factor importante en tu cruzada anticelulítica es la actividad física. Tu piernas, brazos y abdomen tienen que moverse si quieres sentirlos más ligeras y con la mejor de las apariencias. La circulación juega un papel fundamental en esta ecuación, por eso debemos activarla. Caminar, nadar, correr, son algunos de los mejores deportes que puedes hacer. Pero en realidad, practica aquella actividad deportiva que te haga feliz, porque es la única manera de asegurarte que no la vas a dejar en un mes.

EDEN REAFIRMING OIL CAFÉ ORGÁNICOPor último, los masajes diarios con productos cosméticos respetuosos y eficientes, es decir, ecológicos y veganos. Te contamos algunos ingredientes que nos parecen fundamentales para que estén en tu producto anticelulítco:
En primer lugar, aceites vegetales que prevengan la descamación cutánea, aumenten la elasticidad de la piel y aporten antioxidantes: algunos ejemplos podrían ser el aceite de sésamo, hipérico o caléndula. Por otro lado, aceites que estimulen la circulación y el drenaje linfático como puede ser el aceite de grano de café, el fitoextracto de ginkgo biloba o el aceite esencial de naranja. Por último, aceites con propiedades descongestivas, reductoras y reafirmantes como el aceite de hinojo. Es decir, un anticelulítico debe hidratar, reafirmar, drenar y estimular la circulación.

Es imprescindible realizar un masaje ascendente y con movimientos circulares para que sea efectivo, y por supuesto debemos ser constantes y hacerlo cada día después de la ducha. O incluso dos veces al día para sentir de verdad los resultados en tu propia piel.

Por último, en Herbera también recomendamos exfoliar la piel de todo el cuerpo una vez cada una o dos semanas. La exfoliación conseguirá eliminar las células muertas, activar el metabolismo y por consiguiente combatir también la piel de naranja.

Os invitamos a visitar nuestra sección de productos corporales para que cuides, mimes y quieras de verdad la piel de todo tu cuerpo ❤.

 

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