El ácido ferúlico es uno de los antioxidantes más potentes que existen. Es por esto que se ha ganado el sobrenombre del nuevo «Botox natural».  Este ácido se encuentra en las paredes celulares de las hortalizas, leguminosas, cereales, frutas y semillas de plantas como el arroz, la piña, la avena y el trigo. En nuestro caso, el ácido ferúlico que utilizamos en Herbera lo obtenemos del arroz, en el que no se encuentra de forma libre, sino unido a los carbohidratos de la pared celular a través de enlaces glicosídicos. Para su extracción se realiza un proceso de hidrólisis en la planta obteniendo este preciado antioxidante con una pureza del 100% y 100% natural.

Su función en las paredes celulares de los vegetales es dar estabilidad a la estructura de las plantas evitando su oxidación o envejecimiento que se produce por las agresiones externas, y esa es la misma función que va a realizar en nuestra piel.

Sus beneficios cosméticos más importantes son:

herbera-cosmética-orgánicaPrevenir el envejecimiento celular, debido a su potente acción antioxidante en la que neutraliza la cascada de radicales libres.

herbera-cosmética-orgánicaActúa como fotoprotector, absorbiendo la longitud de onda de los rayos UV y convirtiendo esta energía en otra no dañina para nuestro organismo.

herbera-cosmética-orgánicaPresenta acción antiarrugas, penetra hasta la dermis y allí estimula la síntesis de colágeno y elastina, contribuyendo a aumentar la firmeza y tersura de la piel.

herbera-cosmética-orgánicaTambién es un potente despigmentante e iluminador, ya que inhibe la actividad de la enzima tirosinasa y el contenido en melanina acumulada, eliminando las manchas de la edad y las manchas solares. 

Un activo 100% natural muy eficaz contra el fotoenvejecimiento de la piel que puede combinarse con otros de los dos antioxidantes naturales más potentes que existen, la vitamina C y la vitamina E, creando fórmulas más estables que por separado y potenciando así el efecto antioxidantes frente al daño oxidativo que se produce por la polución, la radiación ultraviolenta o a nivel endógeno, por nuestro sistema hormonal.