El ácido hialurónico es la molécula por excelencia para tratar la deshidratación de la piel que ocurre tanto en pieles grasas como en pieles secas.

Propiedades:

El ácido hialurónico tiene una capacidad de absorber hasta 1000 veces su peso en líquido, liberándolo a la piel cuando ésta más lo necesita.
Actúa como lubricante de las fibras de colágeno y elastina para que no pierdan su elasticidad, también mantiene lubricadas las articulaciones.

Tipos de ácido hialurónico según su tamaño:

Existen diferentes moléculas de ácido hialurónico según su peso molecular o tamaño:

  • Ácido hialurónico de alto peso molecular: De 500KDa o mayores.
    No penetran en la dermis, se quedan en la capa más externa de la piel, en la epidermis, manteniéndola hidratada.
    Tiene un efecto hidratante evitando la pérdida de agua transdérmica.
  • Ácido hialurónico de bajo peso molecular: De 500KDa o menores.
    – El ácido hialurónico con un tamaño inferior a 500KDa sí que pueden penetrar la epidermis y llegar a capas más profundas de la piel, hasta la dermis.

– En la dermis actúa estimulando la síntesis de colágeno y elastina, que son las proteínas que aportan firmeza y flexibilidad a casi todos los tejidos. Al aumentar la síntesis de colágeno y elastina aumentamos la firmeza de la piel y reducimos las arrugas.
– También promueve la formación de más ácido hialurónico por la propia piel.
– Y estimula el proceso de regeneración celular y el sistema de defensa de la piel, por eso va genial en afecciones cutáneas como acné, dermatitis o rosácea.

El que utilizamos en Herbera es de muy bajo peso molecular, entre 20 y 300KDa, es tan pequeño que puede llegar hasta la dermis y ejercer un efecto reafirmante y antiarrugas: EFECTO ANTIAGE.

Orígenes:

Existe de diferentes orígenes, lo hay bovino, marino, sintético o vegetal, que es el que nosotras utilizamos, el cual se obtiene por un proceso de fermentación bacteriana de proteínas del trigo.