Mayte García

Pieles sensibles en Primavera

¿Piel sensible? Cuídala con Herbera

En Primavera las pieles sensibles, son más vulnerables. El aumento de temperaturas, el descenso de la humedad y la mayor cantidad de horas de sol suelen conllevar un aumento de la sensibilidad cutánea que puede traducirse en sequedad, descamación, eccemas… Por si fuera poco, los alérgenos ambientales como el polen, pueden desencadenar una respuesta inmunitaria y además de producir síntomas en la nariz, ojos o bronquios, pueden generar urticaria, erupciones, picores y rojeces. Muchas veces notamos estos síntomas al pasar con las piernas o los brazos descubiertos cerca de una planta o al tumbarte en el césped.
Pero que no cunda el pánico, porque hay algunas cosas que podemos hacer para que estos síntomas sean lo más llevaderos posibles o incluso, desaparezcan.

1. Seguir una dieta rica en antioxidantes y en vitamina B y beber mucha agua.
2. Usar ropa transpirable y ducharse inmediatamente después de hacer deporte al aire libre o de pasar un día en el campo.
3. Exfoliación suave. Es muy importante eliminar las células muertas y estimular la regeneración cutánea. Así como limpiar en profundidad nuestra piel, por lo menos en cada cambio de estación. Para las pieles sensibles, esto puede suponer un problema porque muchos exfoliantes son demasiado agresivos. En Herbera os recomendamos nuestra BOTANIK MASK ANTIOX formulada con activos antioxidantes que dejará tu piel radiante, revitalizada y libre de toxinas y nuestra ESPONJA KONJAK DE TÉ VERDE que limpia suavemente la piel absorbiendo la suciedad, mejorando la elasticidad y combatiendo la inflamación.
4. Limpieza e hidratación diaria. Dos básicos en tu rutina diaria son el AGUA MICELAR ROSA DE DAMASCO y el FLUIDO FACIAL ROSA MOSQUETA Y CALÉNDULA. Limpieza e hidratación especialmente formuladas para pieles sensibles. Te aportarán calma y alivio ante picores y rojeces.
5. Protección solar adecuada. Lo mejor para una piel sensible es protegerla del sol con una barrera natural, es decir con un protector solar con filtros físicos naturales. Nuestra crema SOLEÁ está indicada para pieles sensibles y además gracias al aceite de frambuesa y de regaliz tiene un gran poder antioxidante que también protegerá tu piel de las agresiones externas.
6. Por último, es muy importante que nutras y protejas la piel de todo el cuerpo, ya que en Primavera empezamos a quitarnos ropa y es el primer contacto del año de tu piel con el “mundo exterior”. Por eso, también es recomendable exfoliar tu piel de forma suave con NUESTRA BOTANIK MASK BODY SCRUB que contiene NARANJA MICRONIZADA BIO con propiedades antioxidantes y, por supuesto, hidratarla después de cada ducha con nuestro ACEITE CORPORAL CALMANTE DE HIPÉRICO Y CALÉNDULA. Consiguirás así una piel luminosa y revitalizada.

Como sabes, es fundamental usar cosmética natural, ecológica y vegana, que sea respetuosa con tu piel y te aporte la calma que necesita en esta época del año. ¡¡Que la Primavera no altere tu piel!!

Mayte García

Cosmética probiótica: alimenta tu piel con herbera

¿Sabías que cada centímetro de nuestra piel contiene casi un millón de bacterias?

A este grupo de miles de especies diferentes de microorganismos, que colonizan no sólo nuestra piel, si no también nuestro interior, se le conoce como microbioma. Muchos de estos organismos microscópicos están con nosotros desde el nacimiento hasta la muerte e influyen en nuestro crecimiento y desarrollo.

Vamos a centrarnos en las bacterias presentes en nuestra piel.  Estos microscópicos habitantes participan activamente en la doble función protectora de la piel, como barrera física y como barrera inmunológica. Sin embargo, el mal uso de antibióticos, las radiaciones ultravioletas, los lavados frecuentes y los cosméticos agresivos, pueden influir en la composición del microbioma y alterar el equilibrio natural de nuestra piel.  Cuando esto ocurre, aparecen enfermedades inflamatorias, infecciones, alergias o enfermedades autoinmunes, como la psoriasis,  el acné, la rosácea y  la dermatitis atópica. Por ejemplo, en un cuadro de rosácea hay presencia de Demodex (ácaro) y Helicobacter pilori, en acné encontramos un aumento de Propionibacterium acne, y vemos también S.aureus en el 90% de las lesiones de Dermatitis atópica. Dicho de otra manera, cuando la barrera que forman nuestras bacterias amigas es agredida, es más fácil que proliferen otras más dañinas y a la vez, es más fácil que se escape el agua del interior, por lo tanto la piel reacciona, tiene menos capacidad de defensa y está más deshidratada, envejecida y vulnerable.

¿Qué podemos hacer para no romper ese equilibrio de la piel? Alimentar a esas bacterias (prebióticos)  y enriquecerlas aportando bacterias nuevas (probióticos).

La Organización Mundial de la Salud define un probiótico como un microbio vivo que es beneficioso para los humanos.

Seguro que ya habías oído las bondades de los probióticos ingeridos por vía oral para restablecer la flora intestinal, pues bien, también tienen un uso tópico para restablecer la flora cutánea.

Los probióticos ayudan a mantener ese delicado equilibrio y por tanto ayudan a mejorar tanto la resistencia como la defensa de la piel. Son también hidratantes y acondicionadores, un arma excelente para mejorar la irritación, calmar y reparar la piel, que ayuda especialmente a las pieles agredidas o sensibles.  Pero no sólo eso, al mejorar el ecosistema de la piel, mejora también  su oxigenación, lo que aumentaría la producción de colágeno y elastina.

En Herbera, lo tuvimos claro desde el principio y desde nuestros inicios hemos usado probióticos y prebióticos en nuestros productos. Los podéis reconocer en nuestras etiquetas con el INCI: Lactobacillus Ferment, Lactobacillus, Cocos Nucifera Fruit Extract y Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate. En el primero, partimos de un sustrato de coco y en el segundo de rábano, a estos sustratos se le añaden bacterias del género Lactobacillus para que tras un proceso de fermentación generen proteínas que funcionan como conservantes naturales, proporcionando una protección de amplio espectro frente a bacterias, levaduras y mohos. Su uso nos permite  prescindir de otro tipo de conservantes, permitiéndonos fabricar un cosmético 100% natural y preservative free.

Podéis encontrarlos en nuestro Fluido Facial para piel sensible de rosa mosqueta y caléndula, en el agua micelar, contorno de ojos y las bbcream.

Ahora ya lo sabes: no sólo es importante mantener un equilibrio de la flora intestinal para prevenir enfermedades, también podemos cuidar nuestra piel con probióticos y prebióticos a través del uso de nuestros cosméticos.

#herberaseplanta