Doble limpieza: el secreto para una piel radiante

La doble limpieza es un método imprescindible en la rutina de belleza, especialmente si buscas una piel limpia, equilibrada y luminosa. Este proceso en dos pasos elimina eficazmente impurezas, restos de maquillaje y contaminación, asegurando que la piel esté lista para absorber los beneficios de los tratamientos posteriores.

Su origen proviene de la rutina de belleza asiática, específicamente en Corea y Japón, donde se ha practicado durante siglos como parte de un enfoque holístico para el cuidado de la piel.

Este método es ideal para todo tipo de piel, ya que elimina eficazmente tanto impurezas oleosas (maquillaje, sebo y protector solar) como acuosas (sudor, polvo y contaminación), evitando la obstrucción de poros y mejorando la eficacia de los tratamientos posteriores. Además, previene el envejecimiento prematuro y mantiene la barrera cutánea equilibrada, asegurando una piel más saludable y luminosa.

Beneficios de la doble limpieza

  • Elimina eficazmente la suciedad, el sebo y el maquillaje.
  • Previene la obstrucción de poros y la aparición de imperfecciones.
  • Prepara la piel para absorber mejor los productos de tratamiento.
  • Mantiene el equilibrio de la piel sin resecarla.
  • Refuerza la barrera cutánea y equilibra el microbioma.

¿En qué consiste la doble limpieza?

Se trata de un protocolo de limpieza facial en dos fases:

  1. Primer paso: limpieza con aceite o bálsamo Se utiliza un aceite o bálsamo limpiador para disolver el maquillaje, protector solar y exceso de sebo. Este paso es fundamental porque los aceites atraen la grasa y eliminan impurezas liposolubles sin alterar la barrera natural de la piel.
  2. Segundo paso: limpieza con gel o espuma Aquí necesitaremos un gel limpiador suave pero eficaz para retirar los residuos restantes, dejando la piel fresca y purificada sin resecarla.

En HĒRBERA llevamos años trabajando para lograr que la limpieza sea un eslabón importante en el cuidado de la piel, por ello, hemos creado una amplia gama de productos que se puedan adaptar a las necesidades de las pieles más exigentes, logrando una limpieza efectiva y al mismo tiempo respetuosa. A partir de ahora, también puedes realizar la doble limpieza sin que te falte de nada. Para el primer paso, puedes utilizar nuestro limpiador:

Bálsamo Limpiador Desmaquillante y Mascarilla Nutritiva-GOLDEN DUNE: Un limpiador multifuncional que desmaquilla y nutre la piel, gracias a su contenido en vitamina E y escualeno vegetal, proporcionando una limpieza suave y nutritiva. Toma una pequeña cantidad y masajea sobre la piel seca con movimientos circulares. Luego, emulsiona con un poco de agua y retira con un paño húmedo o agua tibia.

 

 

 

Para el segundo paso, te presentamos nuestra última novedad:

Botanical Pure Cleansing Gel: Un gel limpiador suave pero eficaz que retira los residuos restantes, dejando la piel fresca y purificada sin resecarla. Está formulado con ingredientes botánicos calmantes y antioxidantes. Su pH neutro y los péptidos antimicrobianos del género Lactobacillus preservan la barrera cutánea y equilibran el microbioma, aportando frescura y luminosidad. Además, su fórmula está elaborada con un 99% de ingredientes de origen natural y un 84% de ingredientes ecológicos certificados, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan un cuidado de la piel respetuoso y efectivo.  Entre sus ingredientes clave destacan:

  • Extractos botánicos de caléndula, hamamelis, camomila y centella asiática, con propiedades calmantes y regeneradoras.
  • Aceite de albaricoque y vitamina E, que nutren e hidratan la piel.
  • Prebióticos y postbióticos, que refuerzan la barrera cutánea y equilibran la microbiota.
  • Extracto de pepino, que proporciona frescura y reduce la inflamación.
  • Ginkgo biloba y edelweiss, ricos en antioxidantes que combaten el estrés oxidativo.

Cómo usar: Humedece tus manos con agua tibia y dosifica una pequeña cantidad de Botanical Pure Cleansing Gel en ellas. Masajea suavemente sobre el rostro y el cuello con movimientos circulares, prestando especial atención a las zonas más grasas o con restos de maquillaje. Enjuaga con abundante agua tibia hasta eliminar completamente el producto.

¿Con qué frecuencia debo realizar una doble limpieza?

Esto dependerá de tu tipo de piel y de tus hábitos de vida. Pero si buscas algunas pautas generales, aquí te damos algunas:

  • Pieles con maquillaje pesado y protector solar: considere realizar una doble limpieza diaria para garantizar una limpieza completa.
  • Piel sensible o seca: realice una doble limpieza los días que use mucho maquillaje y protector solar, pero de lo contrario no es necesario el uso diario, sino días alternos o más espaciados.
  • Piel mixta: se puede realizar según sea necesario. Si sueles utilizar productos más pesados ​​o vives en zonas con altos niveles de contaminación, es posible que debas realizar una doble limpieza con más frecuencia.
  • Piel grasa o acnéica: considere realizar una doble limpieza diaria para garantizar una limpieza completa y también puede incorporar 2 o 3 veces por semana nuestro bálsamo exfoliante.

Tras la doble limpieza, incorpora exfoliaciones diarias

Una vez realizada la doble limpieza, exfoliar la piel 2-3 veces por semana potencia la renovación celular, eliminando células muertas y promoviendo una piel más luminosa y uniforme. La exfoliación ayuda a evitar la acumulación de impurezas, desobstruyendo los poros y favoreciendo la regeneración cutánea. Además, permite que los tratamientos posteriores penetren mejor en la piel, optimizando sus beneficios.

Bálsamo Limpiador y Exfoliante Detox-BLACK MOON: Perfecto para quienes buscan una limpieza profunda, ya que combina la acción limpiadora con una exfoliación suave gracias a sus extractos micológicos, ayudando a detoxificar la piel y eliminar impurezas acumuladas.

Como para todo, es importante prestar atención a cómo responde tu piel. Si notas signos de sequedad o irritación excesiva, entonces tendrás que reducir la frecuencia con la que realizas la doble limpieza. La clave es encontrar una rutina y una frecuencia que se adapte a las necesidades únicas de tu piel.

 

Incorporar la doble limpieza en tu rutina diaria, te permitirá descubrir cómo tu piel se siente más fresca, luminosa y saludable. Déjate seducir por las propiedades de Botanical Pure Cleansing Gel y nuestros bálsamos limpiadores Golden Dune o Black Moon.

Validación científica:

El método de limpieza óptimo para eliminar el protector solar: ¿Agua, limpiador o aceite limpiador?

Lin TK, Zhong L, Santiago JL. Anti-Inflammatory and Skin Barrier Repair Effects of Topical Application of Some Plant Oils. Int J Mol Sci. 2017 Dec 27;19(1):70. doi: 10.3390/ijms19010070. PMID: 29280987; PMCID: PMC5796020.

Vaughn, A.R., Clark, A.K., Sivamani, R.K. et al. Natural Oils for Skin-Barrier Repair: Ancient Compounds Now Backed by Modern Science. Am J Clin Dermatol 19, 103–117 (2018). https://doi.org/10.1007/s40257-017-0301-1

Safety Assessment of Decyl Glucoside and Other Alkyl Glucosides as Used in Cosmetics

 

¿Qué es la microbiota de la piel y por qué cuidarla?

Llevamos mucho tiempo estudiando cómo funciona la piel y tratando problemas como la sequedad o deshidratación, el acné o la rosácea, y muy poco tiempo poniendo el foco en el microbioma cutáneo.

Si hablamos de la microbiota de la piel, nos referimos al conjunto de microorganismos que habitan en la superficie cutánea. Estos incluyen bacterias, hongos, virus y otros microbios que viven en equilibrio en nuestra piel. El microbioma define a ese conjunto, sus genes, sus metabolitos o sustancias de deshecho y cómo interactúan con la piel.

La microbiota de la piel juega un papel crucial en la protección contra patógenos externos, la regulación del pH de la piel y el mantenimiento de la barrera cutánea. Además, esta microbiota influye en la respuesta inmunológica de la piel, ayudando a prevenir infecciones y mantener la salud cutánea.

Cada persona tiene una microbiota única, influenciada por factores como la edad, la genética, la higiene, el ambiente y el uso de productos para el cuidado de la piel. Un desequilibrio en esta microbiota puede contribuir a problemas cutáneos, como el acné, la dermatitis y otras afecciones inflamatorias.

Por eso deberíamos tenerlo muy en cuenta a la hora de utilizar productos en nuestras rutinas: que respeten el microbioma natural de la piel.

Por eso deberíamos tenerlo muy en cuenta a la hora de utilizar productos en nuestras rutinas: que respeten el microbioma natural de la piel.

¿Sabes qué ingredientes naturales son ideales para cuidar la microbiota de la piel?

Ácido azelaico

El ácido azelaico es uno de nuestros ingredientes naturales favoritos, se recomienda para tratar las pieles que tienen tendencia acnéica, que presentan rosácea o inflamación.

Tiene eficacia demostrada reduciendo la cantidad de bacterias que provocan el acné (Cultibacterum acnes) y también controlar la población del ácaro Demodex, responsable de la rosácea. Esta acción directa sobre el microbioma es lo que lo hace un ingrediente tan interesante para tratar la piel.

Lo encontrarás en nuestro sérum para el tratamiento de acné y rosácea BIO SERUM AZELAIC TREATMENT.

Leucidal® Liquid

En formulación a veces, en lugar de usar ingredientes “sueltos” se utilizan complejos o extractos que están estandarizados y registrados. Lo puedes encontrar en el INCI (el listado de ingredientes) como Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate.

Probiotic therapy crema hidratante calmante ecologica vegana para pieles sensiblesEs un péptido antimicrobiano derivado del ácido láctico de la fermentación del kimchi, una receta coreana de col fermentada.

Lo interesante de este ingrediente es que nos ayuda a mantener el medio de la piel ácido para que las bacterias “buenas” puedan desarrollarse y a su vez, impedir que las que no son tan buenas tengan un medio hostil.
Lo incluimos en una crema que es ideal para la rosácea y para la piel sensible, la PROBIOTIC THERAPY

Leucidal® SF Complete

Nos encontramos ante otro complejo parecido al anterior (y también uno de nuestros favoritos.. Se trata de un preparado que se obtiene de la fermentación del coco con lactobacillus (las mismas bacterias que se usan para hacer el yogur). Su INCI es Lactobacillus Ferment & Lactobacillus & Cocos Nucifera (Coconut) Fruit Extract y son péptidos antimicrobianos, que son clave para mantener una barrera de la piel sana y equilibrada. Son también hidratantes y acondicionadores, un arma excelente para mejorar la irritación, calmar y reparar la piel, que ayuda especialmente a las pieles agredidas o sensibles. Pero no sólo eso, al mejorar el ecosistema de la piel, mejora también su oxigenación, lo que aumentaría la producción de colágeno y elastina.

Lo encontrarás en nuestras BB CREAM , 
en EYE CONTOUR, REISHI MICELLAR CLEANSING y BIO SERUM AZELAIC TREATMENT.

Alpaflor® -Alp-Sebum CB o epilobio

El epilobio (género Epilobium) conocido también como saucecillo o hierba de San Antonio,  modera la producción de sebo y regula las bacterias claves del acné y la rosácea en todas las áreas faciales, restaurando la apariencia saludable de la piel. Este ingrediente bioactivo es COSMOS, NATRUE orgánico certificado y de comercio justo. Puedes leer información ampliada sobre el epilobio en este artículo.

Lo encontrarás en el  sérum para el tratamiento de acné y rosácea BIO SERUM AZELAIC TREATMENT y también en el tónico para pieles sensibles ECHINACEA & CAMOMILE REPAIRING MIST.

 

 ¿Qué más puedes hacer para mantener el equilibrio del microbioma de tu piel?

Cuidar la microbiota de la piel es esencial para mantener una piel saludable y equilibrada. Te damos 7 consejos para cuidar y preservar la microbiota cutánea:

  1. Hacer una limpieza suave del rostro mínimo una vez al día. Evita productos que sean agresivos, no solo eliminan suciedad sino también las bacterias que son beneficiosas para la piel.
  2. Mantener la piel hidratada: Una piel bien hidratada favorece un microbioma equilibrado. Usa cremas y lociones que ayuden a retener la humedad, preferiblemente sin fragancias o colorantes artificiales.
  3. Proteger la piel del sol: el sol altera la piel generando radicales libres, y también alterando la función barrera. 
  4. Evitar duchas demasiado calientes o prolongadas: Mantener duchas cortas y con agua tibia: El agua caliente y los baños largos pueden despojar a la piel de sus aceites naturales, afectando negativamente el microbioma.
  5. Consumir una dieta equilibrada: Una dieta rica en frutas, verduras, fibra y alimentos fermentados como el yogur y el kéfir (que también tienen opciones veganas) puede apoyar tanto el microbioma intestinal como el de la piel.
  6. Mantener el estrés a raya: El estrés crónico puede afectar negativamente tanto el microbioma intestinal como el de la piel. Practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación y el ejercicio regular, puede ser beneficioso.
  7. Considerar suplementos probióticos: En algunos casos, un profesional de la salud puede recomendar suplementos probióticos que podrían beneficiar tanto el microbioma intestinal como el de la piel.

 

La piel durante la menopausia

La menopausia es una etapa preciosa de maduración, serenidad y sabiduría. Se define como el cese permanente de la menstruación y produce cambios en el cuerpo de la mujer, ya que supone la interrupción de la secreción de estrógenos por pérdida de la función folicular. Suele producirse entre los 45 y 55 años en el 70% de las mujeres, un 5% de mujeres la experimentan después de los 55 años y hasta un 25% antes de los 45 años. La mayoría de las mujeres notan cambios en su piel durante esta nueva etapa de la vida.

¿Qué ocurre en la piel durante la menopausia?

Al caer la secreción de estrógenos y progesterona, disminuye la producción de colágeno y elastina, que cómo sabéis son las proteínas que aportan sostén, firmeza y elasticidad a la piel. Por ello la piel se vuelve menos tersa, aumenta la flacidez y la aparición de arrugas.
Al disminuir el colágeno, que normalmente actúa como una maya reteniendo la humedad y al disminuir también la función de las glándulas sebáceas, la piel se siente más seca y deshidratada. Esta sequedad no solo se nota en la piel sino también en las mucosas, como ojos, boca y vagina.
Por el contrario, aumenta la síntesis de melanina porque disminuye la capacidad de sintetizar antioxidantes, de manera que la piel puede verse más opaca y originarse manchas cutáneas o melasma. Esto puede venir acompañado de la aparición de arañas vasculares ya que hay mayor permeabilidad y reactividad vascular.

Te proponemos 5 consejos sencillos para seguir en esta época de cambios:

1. PROTEGE TU PIEL. El espesor cutáneo es más delgado en esta etapa de la vida por lo que puede afectarte más la radiación solar. Además de protector solar puedes usar gorros o gafas de sol, pero es imprescindible que te expongas al sol 15 minutos al día para permitir la síntesis de vitamina D, que es necesaria para la formación de masa ósea.

2. ALIMENTACIÓN ADECUADA: Bebe al menos 2 litros al día. Puedes añadirla con unas hojitas de hierbabuena y unas gotitas de limón para hacerla más apetecible. Apuesta por las grasas insaturadas ricas en omega 3 y omega 6 presentes en los frutos secos como las semillas de lino, calabaza, chía, los aguacate y el aceite de oliva. Las espinacas, kale, lechuga y rúcula son ricas en vitamina K, que previene la pérdida de masa ósea y puedes obtener calcio directamente de las almendras, coles, brócoli o el tahín. De las semillas de calabaza también puedes obtener Zinc que es un oligoelemento importantísimo para estimular la producción de colágeno y para estimular el sistema inmune. Y si el Zinc es importante para la formación de colágeno la vitamina C es totalmente imprescindible. Os recomendamos incluirla en vuestra alimentación con cítricos, pimientos o los frutos rojos y también que esté siempre en vuestros tratamientos tópicos, para asegurarnos que llegue suficiente a la piel.

3. COSMÉTICA ORGÁNICA. Exfolia tu piel regularmente, así eliminarás las células muertas y se acelerará el proceso de renovación celular. Debemos compensar la deshidratación y la falta de antioxidantes con tratamientos ricos en humectantes como el ácido hialurónico y antioxidantes como la vitamina C o el ácido ferúlico. Con estos activos prevenimos el fotoenvejecimiento cutáneo. Opta por cremas más nutritivas y emolientes. No te olvides del cuerpo…nuestro templo. Os dejo un link con una relación de todos los productos recomendados para esta etapa aquí. 

4. RUTINAS DE MASAJE MACIAL. Incorpora las técnicas de automasaje para favorecer que llegue más sangre a la piel, ayudará a que se mantenga más tonificada y se vea más iluminada. Para mayores resultados, realiza estos masajes con nuestra Gua Sha Therapy.

5. EJERCICIO DE FUERZA. Especialmente en menopausia, las mujeres vamos perdiendo masa ósea con mayor velocidad que a otras edades. Esto es porque las células encargadas de regenerar hueso nuevo (osteoblastos) se ralentizan frente a aquellas otras células que se encargan de retirar el hueso viejo (osteoclastos). A la larga, esto puede convertirse en una osteopenia y osteoporosis, por lo que tenemos que intentar aumentar nuestra masa muscular y ósea. Puedes trabajar con tu propio peso, sin necesidad de gimnasio, trabajando piernas, brazos y haciendo algunos pequeños ejercicios de impacto como saltitos, que te ayudarán a que se genere hueso nuevo. Te invitamos a que lo pruebes y planifiques 3 días a la semana ejercicio de fuerza con 2 días ejercicio aeróbico, como puede ser andar rápido.

Si te interesa este tema te dejamos algunas referencias de ginecólogas, nutricionistas o cuentas con las que nosotras conectamos. Un abrazo!

Miriam Al Adib Mendiri.

Marta Marcé.

Laura Cámara.

Elena Crespi.

Mujer cíclica.

MenstruitaMenstruita

Cosmética probiótica: protege tu piel con herbera

¿Sabías que cada centímetro de nuestra piel contiene casi un millón de bacterias?

A este grupo de miles de especies diferentes de microorganismos, que colonizan no sólo nuestra piel, si no también nuestro interior, se le conoce como microbioma. Muchos de estos organismos microscópicos están con nosotros desde el nacimiento hasta la muerte e influyen en nuestro crecimiento y desarrollo.

Vamos a centrarnos en las bacterias presentes en nuestra piel.  Estos microscópicos habitantes participan activamente en la doble función protectora de la piel, como barrera física y como barrera inmunológica. Sin embargo, el mal uso de antibióticos, las radiaciones ultravioletas, los lavados frecuentes y los cosméticos agresivos, pueden influir en la composición del microbioma y alterar el equilibrio natural de nuestra piel.  Cuando esto ocurre, aparecen enfermedades inflamatorias, infecciones, alergias o enfermedades autoinmunes, como la psoriasis,  el acné, la rosácea y  la dermatitis atópica. Por ejemplo, en un cuadro de rosácea hay presencia de Demodex (ácaro) y Helicobacter pilori, en acné encontramos un aumento de Propionibacterium acne, y vemos también S.aureus en el 90% de las lesiones de Dermatitis atópica. Dicho de otra manera, cuando la barrera que forman nuestras bacterias amigas es agredida, es más fácil que proliferen otras más dañinas y a la vez, es más fácil que se escape el agua del interior, por lo tanto la piel reacciona, tiene menos capacidad de defensa y está más deshidratada, envejecida y vulnerable.

¿Qué podemos hacer para no romper ese equilibrio de la piel? Alimentar a esas bacterias (prebióticos)  y enriquecerlas aportando bacterias nuevas (probióticos).

La Organización Mundial de la Salud define un probiótico como un microbio vivo que es beneficioso para los humanos.

Seguro que ya habías oído las bondades de los probióticos ingeridos por vía oral para restablecer la flora intestinal, pues bien, también tienen un uso tópico para restablecer la flora cutánea.

Los probióticos ayudan a mantener ese delicado equilibrio y por tanto ayudan a mejorar tanto la resistencia como la defensa de la piel. Son también hidratantes y acondicionadores, un arma excelente para mejorar la irritación, calmar y reparar la piel, que ayuda especialmente a las pieles agredidas o sensibles.  Pero no sólo eso, al mejorar el ecosistema de la piel, mejora también  su oxigenación, lo que aumentaría la producción de colágeno y elastina.

En Herbera, lo tuvimos claro desde el principio y desde nuestros inicios hemos usado probióticos y prebióticos en nuestros productos. Los podéis reconocer en nuestras etiquetas con el INCI: Lactobacillus Ferment, Lactobacillus, Cocos Nucifera Fruit Extract y Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate. En el primero, partimos de un sustrato de coco y en el segundo de rábano, a estos sustratos se le añaden bacterias del género Lactobacillus para que tras un proceso de fermentación generen proteínas que funcionan como conservantes naturales, proporcionando una protección de amplio espectro frente a bacterias, levaduras y mohos. Su uso nos permite  prescindir de otro tipo de conservantes, permitiéndonos fabricar un cosmético 100% natural y preservative free.

Podéis encontrarlos en nuestro Fluido Facial para piel sensible de rosa mosqueta y caléndula, en el agua micelar, contorno de ojos y las bbcream.

Ahora ya lo sabes: no sólo es importante mantener un equilibrio de la flora intestinal para prevenir enfermedades, también podemos cuidar nuestra piel con probióticos y prebióticos a través del uso de nuestros cosméticos.

#herberaseplanta

Referencias:

Probiotics in Cosmetic and Personal Care Products: Trends and Challenges.

Challenging Cosmetic Innovation: The Skin Microbiota and Probiotics Protect the Skin from UV-Induced Damage.

Physiological effect of a probiotic on skin.

Functional Role of Probiotics and Prebiotics on Skin Health and Disease.